Otra vez aquí... mi alma a ser sincera ya no sabe que decir, una y otra vez la realidad de la que formo parte aumenta de presión, la hacemos aumentar de presión... me ahoga para que mentir. Me siento perdido entre estas líneas que acabo de escribir, no encuentro un verdadero camino por el que seguir esperando una esperanza por la que vivir. Por cada palabra que escribo una esperanza se desvanece dentro de un corazón, por cada suspiro que doy, gritan en cualquier parte del mundo pidiendo perdón...
¿No nos damos cuenta de que alguna vez todos pertenecimos al mismo clan? ¿No apreciamos lo que es el verdadero límite? ¿No podemos reconocer el inquebrantable susurro vomitado por nuestra alma expresando dolor? ¿Tan ciegos somos?. Decídmelo una y otra vez, porque si es así, mucho me temó que aquí es cuando verdaderamente ando perdido. Que argucia soñar imaginando que todos miramos hacia un mismo destino, que todos perseguimos un sueño que queda implícito inconscientemente dentro de nuestra particular Ítaca, que alberga solidaridad y tolerancia, ganas de aprender por nosotros y para los demás. ¿Qué la ambición es un buen estimulante del progreso? No digo yo que no, pero ambición no connota violencia, ni tampoco engaño, ni falacia, ni gente hipócrita... sobran argumentos que defiendan algo que es irreal, y que pretendemos idealizar. Todavía espero, sentado, andando de pie contra un muro, que el mañana no lleve un traje de noche...
No hay comentarios:
Publicar un comentario